Tantas veces soñado llegó el día
fundidos en el mágico momento
comprendimos cuán grande es
nuestro amor y nos entregamos ambos
a la pasión. Que tarde la de ésta tarde,
que se perdió en mi cintura,
es cierto amor mío, fue una tarde de locura.
Embriagaos de tomarnos, nuestros cuerpos
se llagaron, a sido tanta la excitación
que quedamos sin respiración.
Nos comimos con los ojos arrobados.
Nos dimos muchas caricias besándonos.
Nos fuimos desvistiendo y ese fue el preámbulo
de lo maravilloso del después.
Mi piel quedó toda ardida del roce,
cuánto goce, que placer.
Así vivimos el ardiente encuentro
no lo puedo creer,
somos tan felices como la primera vez!
El sol en las ventanas a los dos desnudo
nos volvió a ver, y tú te quedaste luego
hasta el anochecer.
Cuánto placer!!!!
Por cauce horizontal y paralelo,
ResponderEliminarmi mano, cabalgando en tu figura,
baja de la cadera a la cintura,
ronda los senos y ensortija el pelo.
Tu intimidad sensual levanta el vuelo
descubriendo vibrante una estructura
con ansiedad de entrega y aventura
y la agresión de una leona en celo.
He de hacer de tu cuerpo una mordaza,
y formarán tus labios un camino
de humedad, arrastrándose en mi piel.
Verás mi círculo de amor que abraza
tu temblor en furioso torbellino,
y plantaré mi flor en tu vergel.
Fasva